A camino entre deporte, paseo y viaje, el senderismo es una de las actividades de ocio que más adeptos gana, al combinar el contacto directo con la naturaleza y un ejercicio tan intenso como lo desea quien lo practica. Se realiza sobre caminos balizados y homologados por el organismo competente en cada país, cuentan con las garantías de seguridad y no hay que confundirlo con el excursionismo, el montañismo o el trekking.

El hecho de estar homologado implica que el sendero se encuentra señalizado con dicho sistema de marcas, que cuenta con una topoguía descriptiva, que existe un compromiso de mantenimiento por parte del promotor y que cumple los requisitos establecidos por el organismo competente en cada país En principio, las características de un sendero homologado son las siguientes:

Ser apto para la gran mayoría de la población, transitable durante todo el año, Tener interés paisajístico, histórico, etnográfico o medioambiental. No tener grandes desniveles durante tramos prolongados y evitar la ascensión a cimas montañosas, no transitar por tramos con tráfico rodado o zonas que en presenten algún riesgo, no precisar para su recorrido de conocimientos, técnicas o materiales especiales, estar señalizado suficientemente y contar con una topoguía descriptiva del itinerario así como de los valores ambientales, paisajísticos, culturales y etnográficos del recorrido. Las topoguías llevan una numeración correspondiente al número de orden registrado en el territorio  para ese tipo de sendero:

 

 

EQUIPAMIENTO:

 

  1. CALZADO: Aunque cualquier calzado cómodo sirve para andar por un camino en buen estado durante un par de horas, si pretendemos hacerlo durante todo el día y con toda clase de terrenos, deberemos elegir un calzado que agarre bien el tobillo. Para quien piensa adquirir calzado específico para senderismo, lo más conveniente es consultar con un experto que le asesore sobre los tejidos de última generación y sobre qué tipo de bota o zapatilla de trekking se adapta mejor a sus necesidades.

 

  1. MOCHILA: La mochila es también importante, aunque para salidas de un día no se precisa nada especial: agua, algo de comida, navaja multiusos, una gorra, un teléfono móvil, un botiquín básico y, según la época del año, una prenda de abrigo, gafas de sol y un chubasquero.

 

  1. BASTONES: Los bastones de trekking o travesía están diseñados para mejorar el equilibrio y que el peso de su cuerpo se distribuirá mejor, aliviando las piernas. Caminando con dos bastones nos cansaremos menos que haciéndolo sólo con uno, más recomendable aún en caso de llevar peso en la mochila.

 

SEÑALIZACIÓN -correspondiente a Senderos de Gran Recorrido en España y Francia-

 

NORMAS Y HÁBITOS ELEMENTALES EN LA PRÁCTICA DEL SENDERISMO:

Dejar toda la información posible sobre nuestra ruta a la familia.

Caminar siempre acompañados.

Hay que aprender a dosificarse y estar entrenado en subidas prolongadas.

Caminar relajado, calentando las piernas poco a poco, mejor si hemos hecho estiramientos para adecuar los músculos al esfuerzo.

Mantener la calma si surge algún problema.

Los descensos: bajar mirando a la pendiente y clavando los talones a cada paso.

Las subidas: calma, pasos cortos y caminar en zig-zag.

Si nos desorientamos y no encontramos la siguiente marca en una roca o árbol, tengamos en cuenta los puntos cardinales: el sol sale por el Este, se pone por el Oeste y está al Sur. Los musgos de los árboles indican el Norte. Si cae la niebla, una de las mas peligrosas dificultades que presenta la montaña, hay que descender hasta buscar un río y seguirlo, pues siempre nos llevará a una población. Si nos sorprende una tormenta eléctrica, evitemos los lugares altos, y habremos de deshacernos de los objetos de metal además de buscar un descampado para alejarse de los árboles. Si cae la noche, lo mejor es buscar un refugio  y esperar hasta que amanezca.

 

SENDERISMO RESPETUOSO CON LA NATURALEZA