TABACO
El tabaco es una de las sustancias más dañinas a nivel psicológico de las utilizadas por el hombre. Por ser la nicotina una de las drogas con más adicción y de uso habitual, la mayoría de los consumidores de tabaco están enganchados o unidos a los efectos dañinos del tabaco.
 Hasta ahora, no ha habido ninguna sustancia capaz de reemplazar el tabaco.
Desde Colón a través de los siglos, innumerables millones de fumadores han intentado dejar de fumar. Algunos han tenido éxito, otros no.
  Entre las notables consecuencias producidas al dejar de fumar, se encuentran: 
· Un aumento desmesurado de apetito
· Un malestar social y una despersonalización
· Anhelo por comida
· Sudores, temblores y nerviosismo (por la ausencia de la nicotina del tabaco). 
Parece ser que los fumadores disfrutan introduciendo nicotina en el cuerpo desde donde pasa a los centros de placer del cerebro, el sentimiento de placer dura muy poco tiempo:
Después de fumar, la mitad de la nicotina introducida se va en una media hora, el nivel de nicotina baja, el fumador comienza a sentirse peor y se inicia el ansia por la nicotina, el organismo desarrolla tolerancia a la nicotina y requiere más para alcanzar los mismos niveles de satisfacción o placer. Con ello comienza el círculo vicioso de necesidad y ansia conocido como adicción. 
Hoy día existen más opciones para dejar de fumar que reducen lentamente la necesidad o ansiedad por la nicotina: parches, chicles y varias terapias alternativas para reducir lentamente la dependencia de la nicotina. No es un camino fácil pero es la solución para muchos.